Preguntas frecuentes - Características de nuestros relojes

La mayoría de relojes Baume & Mercier están equipados con movimientos mecánicos de cuerda automática.

Los relojes mecánicos automáticos o de cuerda automática funcionan gracias a un sofisticado mecanismo que les da cuerda automáticamente gracias a los movimientos de la muñeca del usuario. Sin embargo, si su reloj automático se deja sin utilizar varios días, se detendrá o carecerá de la reserva de marcha necesaria para garantizar la máxima precisión, que se alcanza cuando el reloj está completamente cargado. En tal caso, antes de volver a utilizarlo, le recomendamos que le dé cuerda manualmente dando aproximadamente 20 vueltas a la corona en el sentido horario para garantizar que funcione correctamente en todas las condiciones. Después de llevar puesto el reloj durante varias horas, dependiendo de su nivel de actividad, se habrá dado cuerda al reloj perfectamente.

Recomendaciones especiales: 

- La eficiencia del proceso de cuerda automática está directamente relacionada con el movimiento de la muñeca del usuario. Si el movimiento es insuficiente, el reloj puede pararse aunque se lleve puesto. Para evitarlo, recomendamos dar 20 vueltas de cuerda girando la corona manualmente en sentido horario.

- Debe quitarse el reloj de la muñeca antes de darle cuerda. De este modo se asegurará de que el eje de la corona permanezca totalmente recto mientras le da cuerda y evitará el riesgo de dañar la corona o el movimiento.

- Aunque no tenga previsto usar el reloj durante algunos meses, le recomendamos que, de todos modos, le dé cuerda manualmente de vez en cuando para evitar que los aceites se solidifiquen o se derramen por los ejes del movimiento.

- Para los relojes equipados con un movimiento Baumatic:  para asegurarse de que dispone de una reserva de marcha suficiente antes de poder usar su Baumatic, es necesario dar 50 vueltas a la corona (en lugar de 20, como en los movimientos estándar), dada su mayor reserva de marcha.

Le recomendamos que dé cuerda a su reloj a diario, preferiblemente por la mañana, girando la corona hasta que note cierta resistencia. No fuerce la corona más allá de ese punto, puesto que ello podría causar daños graves al movimiento.

Debe quitarse el reloj de la muñeca antes de darle cuerda. De este modo se asegurará de que el eje de la corona permanezca totalmente recto mientras le da cuerda y evitará el riesgo de dañar la corona o el movimiento.

Aunque no tenga previsto usar el reloj durante algunos meses, le recomendamos que, de todos modos, le dé cuerda manualmente de vez en cuando para evitar que los aceites se solidifiquen o se derramen por los ejes del movimiento.

Estos dos instrumentos se suelen confundir, pero son distintos.

Un cronógrafo es un reloj capaz de medir e indicar intervalos de tiempo. Los modelos de este tipo tienen normalmente un segundero central para contar los segundos, un contador para contar los minutos y otro contador para las horas.

Un cronómetro es un reloj de precisión capaz de indicar los segundos y cuyo movimiento ha sido controlado durante varios días, en diferentes posiciones y temperaturas, por un organismo imparcial homologado. Tan solo los mecanismos que cumplen los criterios de precisión poseen el certificado oficial de cronómetro. En Suiza, el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC) es el único instituto que puede emitir tales certificados.

El motivo es que los dos movimientos son muy distintos.

Los relojes de cuarzo resultan extremadamente precisos gracias a su elevada frecuencia de vibración (32 kHz).  Su precisión (adelantando o atrasando) puede desviarse aproximadamente 1 o 2 segundos por semana (1-2 minutos al año).

En comparación, un movimiento mecánico (automático o manual) contiene una espiral con una frecuencia de oscilación de 2,5 a 4 Hz, que corresponde a una pérdida de precisión de 1-2 minutos por semana. La precisión de un reloj mecánico también puede verse afectada por otros factores, como los golpes, el deterioro de los lubricantes, los cambios de temperatura, los campos magnéticos o el nivel de actividad del usuario.

Salvo algunos modelos específicos, como los modelos vintage, todos los relojes Baume & Mercier son herméticos hasta 30 metros por lo menos. Cuando la hermeticidad es superior a 30 metros, el número de metros correspondiente aparecerá grabado en el fondo de la caja. 

La hermeticidad de un reloj evita que entre polvo y humedad en el movimiento, y además evita que se deteriore cuando el reloj se sumerge en el agua. Por lo tanto, su reloj será hermético también en condiciones cotidianas, como son la lluvia, al ducharse o al bañarse. Sin embargo, debe evitar exponer el reloj al agua a alta presión (como, por ejemplo, el chorro de un hidrolimpiador) y también protegerlo de los golpes que puede sufrir durante la práctica de deportes acuáticos de gran intensidad (motos de agua, etc.).

Tenga presente que la hermeticidad de su reloj no se garantiza de forma permanente. Las juntas herméticas pueden deteriorarse físicamente por el envejecimiento normal, pero también al usar la corona con frecuencia, por los golpes o por otros factores, como por ejemplo el sudor, el uso de cosméticos y los cambios de temperatura.

Es por ello que recomendamos que se compruebe la hermeticidad aproximadamente una vez al año, a ser posible antes de las vacaciones de verano.

 

Atención

Cuando sumerja el reloj en el agua, asegúrese de que la corona esté bien cerrada (enroscada o apretada hacia dentro, según el modelo) y no presione ninguno de los pulsadores porque puede entrar agua en la caja.

Si percibe signos de condensación en el interior del reloj, debe llevarlo inmediatamente a uno de nuestros distribuidores autorizados o a uno de nuestros centros de servicio.

Nuestro entorno está cada vez más sujeto a perturbaciones magnéticas de diversas fuentes que pueden afectar al funcionamiento de su reloj Baume & Mercier. Por este motivo, le recomendamos que, en la medida de lo posible, evite dejar su reloj cerca o en contacto directo con cualquier fuente de radiación electromagnética, como imanes, dispositivos electrónicos, cierres magnéticos de bolsos, fundas de tableta o de móvil, etc.

Los relojes de cuarzo pueden verse afectados al entrar en un campo magnético intenso, pero al salir de él pronto recuperarán su funcionamiento normal. Por lo tanto, la alteración solo dura mientras el reloj se encuentra dentro de este campo. 

Un reloj mecánico también es sensible a los campos magnéticos intensos. En algunos casos, los componentes de acero del movimiento pueden imantarse, en particular la espiral. Aunque se trate de un fenómeno poco habitual, los componentes pueden unirse a causa del magnetismo y adelantar la marcha del reloj, o bien detenerlo por completo. De producirse este fenómeno, deberá realizar una operación de desimantación en un Centro de Servicio de Baume & Mercier (localizador de tiendas).

Nota para relojes equipados con un movimiento Baumatic: al utilizar silicio y elementos no ferromagnéticos en los componentes sensibles del movimiento (incluida la espiral), los relojes equipados con un movimiento Baumatic son resistentes a los campos magnéticos cotidianos (más de 1.500 Gauss = 25 veces más de lo que exigen las normas actuales ISO 764 / NIHS 90.10).

Una aguja indica cuánta reserva de marcha le queda al reloj (en los relojes mecánicos tanto automáticos como manuales).

Una indicación se considera retrógrada cuando una de las agujas (la aguja retrógrada) vuelve rápidamente a su punto de partida al alcanzar su posición final.

COSC significa Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (Control Oficial Suizo de Cronómetros). Es el único organismo de Suiza que puede certificar movimientos como cronómetros.

Si un cronómetro está certificado por el COSC, significa que ha superado una serie de pruebas de precisión en diferentes posiciones y a diferentes temperaturas durante un periodo de 15 días.

Si desea saber más cosas acerca de las funciones de su reloj, consulte nuestro glosario o el manual de instrucciones.

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